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Entre
la gran cantidad de especies de caracoles existentes en el
mundo ( más de 3000 entre especies y variedades), el interés
de la helicicultura se concentra solamente en unas pocas especies
que son las más ampliamente empleadas para la cría y prácticamente
todas corresponden al género Hélix. Aunque últimamente adquirió
importancia el género Achatina, para quién piensa en el mercado
europeo no es una variedad interesante en tanto el sabor de
su carne y el tamaño de las piezas no se ajusta al gusto de
estos consumidores.
Las especies que son importantes en cuanto a producción a
nivel mundial son Helix aspersa y Helix Pomatia.
Hemos sabido que existen en Argentina algunos criaderos que
estarían criando Otala lactea, que se encuentra abundantemente
en estado libre en algunas zonas de nuestro país; de hecho
la reglamentación vigente considera la crianza de esta especie.
Sin embargo, no conocemos ningún dato que indique que esta
especie se adapta correctamente a la crianza. Por estos motivos,
solamente describiremos aquí Helix aspersa.
Seguimos
la descripción y nomenclatura varietal de Giovanni Avagnina
en su segunda edición de “Elicicoltura” ya que resulta la
más completa y útil de todas las que hemos podido consultar.
Helix
aspersa Müller, el caracol común de jardín en Argentina, recibe
(como el resto de los caracoles) denominaciones comunes diferentes
según el país de que se trate: en Italia Zagrinata, en Francia
Petit Gris y en España Caracolas.
Es la especie con mayor difusión en toda Europa, especialmente
en los países mediterráneos y también se encuentra en los
países del Magreb, Israel, Siria, Egipto, parte de Turquía
y en Chile y Argentina.
Es una especie muy versátil en cuanto a su capacidad de adaptación
a diferentes ambientes y es la única que se adapta con verdadero
éxito a la cría en recintos cerrados.
En la naturaleza se la encuentra en lugares húmedos, con abundante
vegetación verde, bajo los recovecos de las piedras, en los
árboles, en muros y plantas y en terrenos con suelo de características
muy variables, inclusive arenosos.
Presenta
gran polimorfismo en forma, tamaño y en coloración de la concha.
De hecho pueden describirse las formas minor, normalis, major
y máxima, solamente en base a la variabilidad en el tamaño.
El Petit Gris de interés comercial es un animal que al estado
adulto (completamente “bordado”) tiene un peso de entre 10
y 12 gramos.
Presenta una concha conoide, muy convexa y expandida en sentido
oblícuo con un número de 4 o 5 espiras. El color de la concha
es muy variable y las medidas al estado adulto varían desde
25 a 35 mm de largo y de 20 a 40 mm de diámetro.
Polimorfismo
de la concha
Las principales variedades según la coloración son:
Típica: una concha de color general oscuro con 4 bandas graneadas,
la 2 la 3 confundidas entre ellas.
Lutascens: concha con cuatro bandas pero de coloración
general más clara
Fasciata: cinco bandas oscuras
Zonata: concha con cinco bandas claras
Unicolor: concha sin bandas. de color ocre o rosáceo.
Obscurata: concha muy oscura con bandas desleídas
Exalbida: concha de color amarillo verdoso, muy pálido
con bandas esfumadas pro albinismo.
Polimorfismo
en la talla
Normalis: 28 a 39 mm de diámetro y peso de 6 a 14 gr;
se pueden encontrar tres subclases: pequeño (6 a 8 gr), mediano
(8 a 10 gr) y grande (10 a 11 gr.)
Minor: menos de 26 mm y peso inferior a 6 gr.
Majors: 39 a 43 mm de diámetro y peso de 14 a 20 gr
Los
caracteres “Buen Tamaño” y la forma Major son caracteres genéticos
aunque pueden no presentarse si los animales crecen en entorno
desfavorable.
La descendencia de formas Minor, regularmente crecerá de modo
deficiente y los porcentajes de mortalidad son muy superiores
al promedio.
Variedades de Caracoles Comestibles
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